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¿Ha cambiado mucho su vida en el último año?
Pues yo creo que si, lo que ocurre es que como he viajado tanto tampoco
soy muy consciente del cambio. El otro día hice las cuentas
y me salieron 18 países diferentes en 2003.
Aquí sus sets no pasan desapercibidos, ¿cómo
ha recibido el público de esos 18 países su propuesta
musical?
De todos esos sets me quedo con la primera vez que pinché en
Marsella, fue alucinante. El público estaba muy atento a lo
que hacía. Bueno, y las dos veces que estuve en Dublín
también me dejaron un buen sabor de boca.
En España además de sus sesiones en Nitsa y Primavera
Sound, también debutó este año 2003 en el festival
Periferias.
Fue una muy buena experiencia. Abrí la noche y me encanta sentir
ese proceso en el que la pista se va llenando poco a poco. Es que
pinchar a las tres y media es un poco tarde para mí. Pero una
sesión es como un partido de tenis. Se trata de servir y que
el público te devuelva la pelota con más o menos rabia
dependiendo de su estado de ánimo. Me gustan las dos cosas.
Mucha gente dice que es usted el abanderado de muchas cosas. Pero
yo a usted lo veo muy tranquilo aquí sentado. ¿Usted
se siente representante de algo?
No, es mi estilo y mi manera de expresarme. Sólo me siento
representante de mis ideas sobre música.
Sus mixes como “Minesweeper Suite” (Tigerbeat 6) mezclan
lo mejor de la world music menos acomodaticia y lo mejor del mainstream.
¿El mainstream tiene algo bueno?
Claro. El año pasado y hace dos el mainstream era más
interesante que el propio underground. En la búsqueda del hit
internacional los productores encuentran sonidos muy raros. Como lo
nuevo de Missy Elliot o la nueva canción de Kellis, por ejemplo.
Timbaland o The Neptunes toman más riesgos ahora mismo que
los puristas del underground que sólo quieren hacer drum&bass
o aquel que quiere componer el track de techno perfecto.
Bueno, pero la escena underground hace avanzar y desarrollar los géneros
musicales para que después la industria pueda aprovechar ese
trabajo subterráneo para subirlo a la superficie…
Si, pero ese aprovechamiento va en las dos direcciones. Es decir,
yo que vendo pocos discos y tengo una actitud más o menos underground
también cojo lo que me interesa del mainstream. En una misma
sesión me gusta mezclar sonidos fáciles con otros más
incómodos.
Entonces usted no es de los que estructuran previamente las sesiones
en su cabeza…
No, más bien no. Mira, precisamente ahí tengo la sesión
de esta noche… [Señala un montón de vinilos esparcidos
con “ordenado desorden” por uno de los sofás de
su estudio].
Te siguen interesando los bootlegs como esa versión del “Close
to me” vía reagge que tienes por ahí.
Eso lo encontré en Alemania y es de alguien que se hace llamar
Tom pero no sé exactamente quien es. De todos modos no me han
interesado nunca los bootlegs. Cualquier dj coge trozos de canciones
para hacer bootlegs en directo que serían sus propias sesiones.
Tengo unos cuantos porque son simpáticos pero no los siento
como un arma arrojadiza contra el sistema ni nada de eso lo que ocurre
que en mis sesiones utilizo temas reconocibles para el público
camuflados con otros sonidos y eso puede confundir.
¿Y como va su sello Soot Records?
Algo mejor. Si, mejor que antes. El año pasado produjimos el
primer cd de un chico de Osaka, OVE-NAXX, “Bullets From Habikino
City HxCx”. Ahora mismo estoy intentando pasar a digital un
recopilatorio de música magrebí que siempre se había
mantenido en un plano puramente árabe.
Hay una frase en la web de Soot Records que dice: “Diasporic
breakbeats meet digital-audio sound research”…
Se trata de digitalizar el sonido que viene de todo el mundo ya sea
el sur de España o el sur de África. Se trata de potenciar
el beat en esas músicas del mundo pero sin hacer algo de baile:
música con raíces pero aportando un matiz más
profundo que la última canción de cualquier grupo de
pop.
¿Y en cuanto a producciones propias?
Estoy trabajando de nuevo para Tigerbeat 6 con músicos de aquí
y va a salir en septiembre. También tenía pensado trabajar
con algún scratch de Dj 2d2 pero empecé a girar por
todo el mundo y la cosa no ha cuajado de momento. En marzo saldrá
al mercado un mix a medias de unos 30 minutos cada uno que he hecho
con Mutamassik, una amiga a la que le publiqué un disco en
Soot hará un par de años. Este nuevo Dj mix se llama
“dj/rupture vs Mutamassik: The Bidoun Sessions” (Violent
Turd). The Bidoun sessions son unas fiestas que se celebran cada año
en Dubai y nos pidieron material para ilustrar musicalmente estos
encuentros de música y arte. También he editado nuevo
material con mi otro sobrenombre, Nettle, se llama “Firecamp
Stories. Remixes” en The Agriculture.
¿Cuánto de política hay en sus sesiones?
Me gusta hacer preguntas con la música y puede que a veces
tengan algo que ver con la política. Mis sesiones son anárquicas,
no sé si eso es hacer política.
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